La Viena romantica

Una visita turística DESDE una calesa o desde la Noria del Prater, una cita con “El beso” de Klimt en el Belvedere, un paseo por los bellos parques de la Avenida del Ring y las antiguas callejuelas del casco antiguo, y por supuesto un vals. Los lugares de Viena en los cuales los enamorados descubren su lado más romántico.

Callejuelas tortuosas, patios interiores decorados con arcos o palacios de rancio abolengo: el corazón romántico de Viena late con especial fuerza en el casco antiguo. En los barrios más antiguos que rodean la Catedral de San Esteban hay calles pequeñas adoquinadas como desde hace siglos. Un paseo por la Blutgasse y la Domgasse por ejemplo, se convierte en un reencuentro con el pasado, al igual que una visita de la Joyería Köchert, el antiguo proveedor de la Casa imperial y real, que ya realizó elegantes piezas de joyería para la emperatriz Isabel.

También por el barrio de Spittelberg (en las inmediaciones del MuseumsQuartier) se PUEDEN dar románticos paseos y gozar de sus restauradas casas de principios del siglo XVIII. Y también merece la pena pasearse por uno de los cuidados parques y jardines de Viena, muchos de los cuales se encuentran situados en la misma Avenida del Ring, como por ejemplo el Parque del Ayuntamiento, el Stadtpark o el Volksgarten, con sus 400 variedades de rosas. Una experiencia única supone la visita de los jardines barrocos de los Palacios de Schönbrunn y del Belvedere, con largas avenidas, setos artísticamente cortados, suntuosas decoraciones florales y magníficas fuentes y estatuas. El Palacio de Schönbrunn ofrece además una exclusiva suite de HOTEL en un ambiente imperial para los visitantes románticos. Y en el Belvedere Superior, el famoso cuadro de GUSTAV KLIMTEl Beso” está a la espera de visitantes enamorados.

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