Acapulco

En el puerto mexicano de Acapulco se halla la Quebrada, un acantilado de 45 metros de altura donde los clavadistas -jóvenes saltadores indígenas y criollos- practican sus mejores saltos desde hace varias generaciones. El clavadista debe calcular bien el momento en el que la ola suba el nivel del mar para evitar un impacto mortal contra las rocas del fondo. Estos peligrosos saltos a 35 metros de altura se han convertido en todo un espectáculo para los turistas.los_destinos_naturales_mas_peligrosos_183351452_320x

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