La costa de los Mosquitos.

Allí donde llega el hombre ya nada vuelve a ser igual.

Y esta película es un claro ejemplo de como cada uno de nosotros llevamos la destrucción dentro, aveces es mas fácil adaptar el medio a nosotros, que nosotros al medio.

Como nos cuesta dejar las cosas tal y como las encontramos, como nos gusta mangonear el entorno a nuestro gusto, así va este planeta y en Copenhague después de muchos días no se llegara a ningún acuerdo.y si muy buenas intenciones.

Si el dinero gastado en la cumbre se hubiese destinado a saciar el hambre, seguro que alguna boca lo agradecería al final, y eso si seria una buena intención.